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Participación del MPD en la Revolución de Abril: ¡Armas para el pueblo!

Cayetano Rodríguez del Prado

Fragmentos de Notas Autobiográficas, Recuerdos de la Legión Olvidada (2008)

Nuestro Grupo Combate en Todos los Frentes y Enarbola la Consigna de ¡Armas para el Pueblo! 

El MPD tenía pocas armas disponibles en aquellos primeros momentos del alzamiento de 1965, pues durante los acontecimientos que culminaron con el apresamiento de Andrés Ramos Peguero, después del ataque contra un destacamento de la policía en 1962, se perdieron varias armas. Lo mismo ocurrió con el fallido intento insurreccional de Cevicos, pues de nuevo se había perdido gran parte de nuestras armas.

Decidimos entonces obtener los armamentos necesarias en el mismo lugar de los acontecimientos y sacar algunas que teníamos ocultas en una casa cercana a la UASD. De allí dispusimos de dos sub ametralladoras Thompson, y una diez armas cortas, entre pistolas y revólveres además de las municiones correspondientes, y remanentes de armas utilizadas por el MPD en las acciones de Cevicos de 1963 luego del golpe militar contra Bosch.

Sin pérdida de tiempo nuestros hombres de lanzaron por todos los frentes a la búsqueda de armas en manos de las fuerzas contrarias. Así, para citar algunos ejemplos, Otto Morales, dirigente medio del MPD, le arrebató una sub ametralladora M-3 al chofer del dirigente político Horacio Ornes Coiscou, y ese mismo día le arrebató una carabina San Cristóbal a un policía de servicio en la Avenida Duarte esquina Caracas. El ejemplo se extendió durante ese día y los siguientes por toda la ciudad de Santo Domingo.

Siempre debemos recordar que el MPD fue una organización político-militar, tanto militantes como dirigentes, ejercían esa doble función, en otras palabras no existía una dirigencia política y otra militar, ni se consideró nunca esa posibilidad, pero la preminencia del partido en una organización de izquierda, sobre todo en la guerra, era un asunto que no tenía discusión.

Continuando el desarrollo de los acontecimientos, los combatientes del MPD tomaron el cuartel de la policía situado al lado de la iglesia de San Miguel, frente al parquecito del mismo nombre, obteniendo varias carabinas San Cristóbal y revólveres. En esta acción participaron con gran heroísmo los emepedeístas Rafael Delio Rivera (Riverita), Ramón Caballero, Pedrito Medrano, Pércival Gautreaux y otros luchadores populares.

Rafael Delio Rivera (Riverita) y otros combatientes.

Los hombres del MPD, en esos momentos iniciales de la lucha, formaron también el Comando de la calle Juana Saltitopa, detrás del Instituto de Malariología, el la parte norte de Santo Domingo. El comandante de la unidad era July Peralta, quien resultó herido en los combates con las tropas golpistas de Wessin, pero salvó la vida, siendo sustituído en el mando de nuestras fuerzas en ese lugar por el también emepedeísta Radhamés Núñez, quien era el sub Comandante de esa unidad.

En esos primeros días de la lucha, los hombres del MPD no se limitaron únicamente a la búsqueda urgente de armas, sino que colaboraron estrechamente con los militares constitucionalistas en los planes de defensa de la ciudad ante la embestida de las tropas wessinistas. Como estas fuerzas no podían penetrar al centro de Santo Domingo atravesando el Puente Duarte sobre el rio Ozama, mostraron entonces señales de que intentarían hacerlo desde el norte, por la zona del Batey Duquesa, y en tal sentido el día 26 de abril el Coronel Juan María Lora Fernández, Jefe de Estado Mayor del Ejército Constitucionalista, le ordenó al Capitán Ernesto González (apodado El Gato) avanzar con una unidad blindada y cerrar esta peligrosa brecha. El Capitán González contaba con un tanque de guerra AMX , un carro de asalto de orugas traseras y dos carros de asalto con ruedas de goma, pero había necesidad de personal militar y en tal sentido Monchín Pinedo, siguiendo las órdenes del Comité Central, le ordenó al emepedeísta Francisco Pérez (alias Chico) formar parte de esa tropa. Chico Pérez cumplió con entusiasmo sus responsabilidades.

Posteriormente las instrucciones que recibió el Capitán González fueron modificadas y se ordenó a la citada unidad blindada dirigirse a la ciudad de Santiago para tratar de producir allí un levantamiento armado a favor de los constitucionalistas, presionando al Coronel Cuquito Félix de la Mota, a entregar armas al pueblo. El grupo penetró a la ciudad tarde en la noche de ese mismo día y la encontró completamente oscura. Ya en ese momento las fuerzas comandadas por Félix de la Mota, las más importantes de la ciudad, habían rodeado la base aérea y apresado a los hermanos Pedro y Santiago Rodríguez Echavarría y al comandante de la base Héctor Ramírez.  Muy pronto las fuerzas del coronel Félix de la Mota rodearon a la unidad comandada por Ernesto González y los diez hombres que la integraban fueron apresados.

Algunos días después fueron liberados, incluso Chico Pérez, gracias a acuerdos entre los sectores militares, pudiendo integrarse a las fuerzas constitucionalistas que defendían la vieja ciudad de Santo Domingo.

Los emepedeístas también obtuvimos armas de amigos del “14 de Junio” y del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) que generosamente nos ofrecieron su apoyo en aquellos primeros momentos. El Comandante Ramón Pichirillo, que había sido uno de los fundadores del MPD en La Habana en 1956, y que se había separado de nuestra organización desde bastante tiempo atrás, apoyó a su antiguo partido y participaba junto con nosotros en los ataques nocturnos que se realizaban con la intensión principal de obtener armas. La mayoría de esos pertrechos fueron a parar a las manos de los hombres de nuestro combativo grupo. A los yanquis le preocupaba la participación de aquel valeroso marinero que había sido uno de los que condujo la lancha Granma desde México hasta las costas cubanas con Fidel Castro y sus compañeros. Un altoparlante emplazado cerca del comando de Pichirilo lo invitaba constantemente a rendirse ante las tropas invasoras.

Con las primeras armas obtenida los hombres del MPD se hicieron presentes en el extremo occidental del Puente Duarte sobre el rio Ozama, el 27 de abril, participando en todos los combates que se produjeron para impedir la entrada de las tropas de Wessin desde San Isidro hasta el corazón de Santo Domingo. Entre los dirigentes y militantes que estuvieron presentes en aquel lugar se encontraban Monchín Pinedo, Maximiliano Gómez, Jorge Puello, Rafael Delio Rivera, Otto Morales, Henry Segarra, Piro Céspedes y otros. Detrás de los pocos hombres del MPD venían grupos de emepedeístas desarmados que, en la medida en que fueron consiguiendo armas, iban incorporándose más activamente a la pelea. Nunca deberá olvidarse que el núcleo de la jefatura del MPD surgíamos de las luchas contra las dictaduras de Trujillo y de Batista y ya hacía mucho tiempo que habíamos perdido el miedo.

Cuando algunos tanques pertenecientes a los militares golpistas de San Isidro cruzaron el Puente Duarte y penetraron varias cuadras hacia el centro de la ciudad, la acción combinada de militares constitucionalistas y de miembros de los comandos logró la captura o destrucción de cinco de dichos carros de combate. Henry Segarra ofreció muestras de gran valor personal cuando, aprovechando un descuido de la tripulación de uno de los tanques de Wessin, subió al aparato y lanzó un coctel Molotov por la escotilla entreabierta, forzando la salida y rendición de los militares que lo tripulaban. Desde que se vislumbró la amenaza de los tanques wessinistas, los hombres del MPD se habían dedicado afanosamente a la fabricación de cocteles Molotov, que en su momento resultarían importantes pa frenar la ofensiva del Triunvirato.

Sin embargo nuestro principal problema seguía siendo la carencia de armas para equipar a todos nuestros combatientes. En tal sentido, nuestros hombres junto a dirigentes del 1J4 y del PRD, participaron muy activamente en la planificación del ataque contra la vieja Fortaleza Ozama que había permanecido como un enclave del Triunvirato en la parte antigua de Santo Domingo, en la orilla occidental del rio Ozama, muy cerca de su desembocadura en el Mar Caribe.

Cuando se llevó a cabo el ataque, el 30 de abril, militantes y dirigentes del MPD participaron en forma destacada, junto a militares constitucionalistas y militantes de otros partidos. Incluso participó un buen número de emepedeístas desarmados que arriesgaban sus vidas con el propósito de conseguir las armas necesarias para proseguir la lucha. Entre esos dirigentes y militantes del MPD, participaron en esas acciones Maximiliano Gómez, Otto Morales, Riverita, Númitor Jiménez Sarnelly (alias Tito Montes) y Ramón Caballero. Durante la toma de la Fortaleza Ozama, que por primera vez en su larga historia cayó vencida por un ataque armado, el MPD consiguió un buen número de pertrechos militares que servirían para hacer realidad la consigna de ¡Armas para el Pueblo!

Cayetano Rodríguez Del Prado

Reproducido de Círculo de Izquierda https://fortymodeste.blogspot.com/

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