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Onelio Espaillat nos fortaleció como el acero

SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA. Al fundarse el Movimiento Popular Dominicano (MPD), el 20 de febrero del 1956, en La Habana, Cuba, poco después se integró al mismo bajo la gloriosa bandera rojinegra de la liberación latinoamericana.

El camarada Onelio desarrollaba amplias campañas de recolección de fondos para su partido.

A su vuelta a la Patria constituyó parte de esa indeleble estirpe de fundadores en el país, como los hermanos Erickson, Lorenzo Enrique Ventura Vargas (El Sombrerero), Jorge Puello Soriano (El Men), Rafael Delio Rivera (Riverita) y otros.

Cuando se habla de integridad revolucionaria, firmeza ideológica, espiritu combativo, abnegación y sacrificio hay que hablar de Onelio Espaillat, nuestro “Viejo blanco”.

Onelio, El Men y El Sombrerero se convirtieron en un trío emblemático, guías de todos nosotros los emepedeístas de siempre.

Ese trío, junto a numerosos cuadros medios y militantes de base, así como simpatizantes y circulistas, les tocó salvar el honor del M.P.D. cuando el ablandamiento político, el cansancio ideológico, el acomodamiento, la domesticación y la rendición amenazaron con desaparecer el combativo partido del pueblo dominicano.

Esos “viejos” encabezaron la lucha sin tregua y sin cuartel contra el entreguismo y la colaboración de clase.

El honor de la más combativa organización contra el neotrujillismo balaguerista no solo fue fue salvado, sino que la bandera rojinegra ondeó cada vez más alta, y siguió consolidándose como una organización que es parte de la cultura dominicana.

David Onelio Espaillat Campos es uno de los más grandes ejemplos comunistas en República Dominicana. Un líder excepcional, con una gran capacidad política, extraordinaria visión,
formación política, firmeza a toda prueba, capacidad de convencimiento, ícono de la moral política y social

Pese a su gran capacidad y formación, así como su condición de “pelión” y exigente con el cumplimiento del deber, el “Viejo” era muy humilde y reconocía las condiciones y las virtudes de cada camarada.

A principios de la década de los 60 viajó a Cuba junto a varios camaradas, entre ellos Maximiliano Gómez. Allí estudiaron tácticas y estrategias políticas, y recibieron entrenamiento militar.

Onelio bromeaba muchísimo con Maximiliano, que regresó siendo “El Moreno” Refiriéndose al desarrollo político y militar del “Marino” o Maximiliano, siempre repetía: “Me fui siendo jefe de él y volví siendo su subalterno”.

Además de El Sombrerero y El Men, Onelio compartió múltiples escenarios políticos y militares con una pléyade de camaradas, como: Baldemiro Castro, Maximiliano Gómez, Otto Morales, Henry Segarra Santos, Tito Montes, Amín Abel Hasbún, Roberto Antonio Figueroa Taylor y José Rodríguez (El Flaco).

Onelio era muy arrojado. Al estallar la Guerra de Abril de 1965, se encontraba en su natal Santiago. Inmediatamente reunió a un grupo de combatientes del MPD y de otras organizaciones, así como gente sin partido, y comenzaron a marchar por las calles con fusiles de palo, coreando: “Subiendo la loma nadie se cansa, subiendo la loma nadie se cansa”.

La idea era prepararse y dirigirse hacia la Capital. Durante la guerra, Onelio combatió con bravura de leyenda. Le arrebató un “yip” a una unidad militar de los invasores yanquis.
En ese “yip” aparece en una foto al momento de contraer matrimonio con su amada Guillermina, Doña Guillermina, su noble compañera, que aún vive.

Es poco conocido que David Onelio Espaillat Campos fue el jefe de aprovisionamiento del Gobierno constitucionalista que encabezó Francisco Alberto Caamaño Deñó.

Onelio fue muy perseguido, y deportado varias veces. Se recuerda que en una ocasión regresó al país, aun con impedimento de entrada, y al ser detenido para devolverlo al exilio, protagonizó tremenda trifulca. Incluso, comenzó a desnudarse.

En una ocasión Onelio encabezó un foco armado en una loma de Gaspar Hernández.

Sufrió muchos años de cárcel en inmundas mazmorras de La Victoria y otras cárceles, acusado de múltiples hechos.
En más de una ocasión fue interrogado directamente por agentes de la CIA, lo que denunciaba inmediatamente.

En una ocasión, un agente que se hacía llamar Federico trató en vano de reclutarlo, ofreciéndole una enorme cantidad de dinero y una residencia en cualquier país de América Latina que él eligiera, donde ” los comunistas dominicanos no pudieran localizarlo”.

Muy enfermo, tenía que ser sacado con frecuencia de la cárcel. En una ocasión en que se encontraba interno en el hospital Moscoso Puello, el partido neutralizó la custodia y se lo llevó.

En otra ocasión, interno en el mismo hospital, un un miembro de la funesta ” Banda Colorá”, también interno en ese centro, denunció que lo estaban presionando para que envenenara a Onelio.

Onelio fue apresado junto a cinco camaradas más, y por tanto formó parte del grupo que se hizo famoso, pues Balaguer se ensañó de tal forma que no había forma de liberarlos.
Entonces pusimos a retumbar por todos los rincones del país la consigna: “que suelten de una vez a los seis MPD”.

Después de numerosos reenvíos, se les impuso una fianza de 2 mil pesos a cada uno, que entonces era mucho dinero.

Se recuerda que ya era un hecho la rotura del partido entre “legalistas” y ” facciosos”. Esa situación provocó que cuando el partido consiguió el dinero de la fianza de ” los seis MPD”, los demás salieran y dejaran al camarada preso.

Nos lanzamos nuevamente a buscar la fianza del camarada Onelio. Pero el pueblo de Santiago recogió el dinero y sacó de la cárcel a su hijo-líder.

Nada pudo contra el espíritu indomable de Onelio. Ciertamente, su salud fue muy deteriorada.

La muerte física lo venció, horizontalizando su cuerpo. Pero ni la muerte ni el enemigo de clase resistieron el ejemplo que trasciende su muerte física, verticalizándolo eternamente.

Murió el día 3 de octubre del año 1983, a los 50 años de edad.

Poco antes de su muerte le había expresado a los camaradas El Men, Benjamín Adonis Payano Fawcett y otros: ” Cuando muera quiero que me entierren con la bandera roja y negra”.

A 47 años de su muerte física, el ejemplo de Onelio vive en el corazón de los emepedeístas y de la Patria. Gloria eterna a su memoria. Seamos como Onelio.

Octubre: mes de Floricel, Onelio y otros mártires.

El partido de Pablo Martínez, El Moreno y El Men presente.

Comité Político del Comité Central.

Santo Domingo, República Dominicana, 3 de octubre, 2020.

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